![]() |
| "Descubre las ruinas del Viejo Molino, un rincón histórico rodeado de naturaleza en Entre Ríos. Un viaje al pasado entre las aguas del Arroyo Urquiza." |
A veces, los lugares más fascinantes no son los grandes monumentos ni las ciudades imponentes, sino aquellos rincones que guardan los susurros del pasado. Las Ruinas del Viejo Molino, escondidas en la naturaleza entrerriana, son un claro ejemplo de ello. A orillas del Arroyo Urquiza, estas estructuras desgastadas por el tiempo aún cuentan la historia de un período en el que el molino fue protagonista del desarrollo económico de la región.
Los inicios: un molino que impulsó la economía local
Hacia 1798 en el talar del Arroyo Largo, hoy Arroyo Urquiza, tenía su gran estancia Don José Duval; primitivo colonizador de la zona sobre el río Uruguay. Tiempo después, como socio y administrador llegó don Josef de Urquiza con su mujer Cándida García. De ese matrimonio, nace Justo José, quien tendrá la tarea de organizar al país a mitad del siglo XIX. (Frente al ingreso al actual balneario, existe un monolito que recuerda su lugar de nacimiento).
Durante décadas, el molino fue un símbolo de progreso, atrayendo comerciantes y trabajadores que dependían de su actividad. Las aguas del arroyo no solo fueron esenciales para el molino, sino para la economía regional en su conjunto. En sus inicios, el arroyo sirvió como vía de transporte, facilitando el intercambio de bienes y el crecimiento de la Colonia Las Mercedes. Además, la actividad ganadera y agrícola se vio favorecida por este recurso natural, consolidando el área como un punto productivo de Entre Ríos.
El ocaso del molino y el legado de sus ruinas
Con el avance de nuevas tecnologías y la modernización de la industria, el Viejo Molino quedó en desuso y, con el tiempo, sus estructuras comenzaron a deteriorarse. Sin embargo, lejos de ser olvidado, el lugar se convirtió en un testimonio del pasado, atrayendo curiosos y amantes de la historia. Hoy, sus ruinas aún se mantienen en pie, evocando la época de su esplendor y transportando a los visitantes a tiempos lejanos. El 11 de octubre de 1929 el viejo molino detuvo sus máquinas para siempre.
Turismo y aventura en el Viejo Molino
Actualmente, el sitio forma parte del Camping Ruinas del Viejo Molino, un destino ideal para quienes buscan sumergirse en la historia y conectar con la naturaleza. Además de recorrer los vestigios del antiguo molino, los visitantes pueden disfrutar de actividades al aire libre, explorar senderos y relajarse junto al arroyo. La combinación de historia y paisaje convierte al lugar en una parada obligada para quienes viajan por la Autovía 14.
Un viaje al pasado entre la naturaleza
Visitar las ruinas del Viejo Molino es mucho más que una excursión turística; es una oportunidad para imaginar la vida de quienes trabajaron allí, apreciar el ingenio de los antiguos productores y entender cómo el entorno natural fue clave en el desarrollo de la región. Para los amantes de la historia y la aventura, este rincón de Entre Ríos ofrece una experiencia única que no se puede dejar pasar.
https://www.turismoentrerios.com/colon/quehacemos/actividades.php?id=90
Comentarios
Publicar un comentario