El agua murmura historias antiguas entre las piedras del arroyo Urquiza. galeria_balneario_viejo-molino-06-1024x605.jpg (1024×605) A orillas de ese cauce transparente, donde el monte entrerriano se despliega como un refugio de memorias vivas, se encuentra El Viejo Molino: un camping que no es solo destino turístico, sino enclave de tiempo y territorio. Llegar hasta allí —tras dejar atrás la Ruta Nacional 14 y adentrarse en caminos que huelen a tierra húmeda y eucalipto— es como cruzar un umbral. No uno marcado por carteles, sino por la sensación de que algo esencial se está por revelar. En esta crónica trashumante, comparto la experiencia de habitar ese espacio, escuchar sus silencios, y dejar que el paisaje hable también de nosotros. Territorio y memoria. El Viejo Molino no es solo un camping: es una pausa en el tiempo. Ubicado sobre el arroyo Urquiza, en el corazón de Entre Ríos, este espacio conserva la huella de más de dos siglos de historia. El molino original, que da nombre al l...