A 12 km de la nueva Federación, esta reserva natural guarda lo que el agua no pudo borrar. No sabía que el silencio podía tener textura hasta que pisé los senderos de Yaviyú. A unos 12 kilómetros al sur de la nueva ciudad de Federación, en el noreste de Entre Ríos, esta reserva natural se extiende como un cinturón ecológico bordeando el embalse Salto Grande. Llegué con mi mate y la mochila cargada de interrogantes y los sentidos que ansiaban naturaleza. Lo que encontré fue más que un paisaje costero: fue una forma de respirar distinto. La presencia institucional la marca Prefectura Naval Argentina y un puesto de Gendarmería, que patrullan la zona por su cercanía al río Uruguay. Uno de los agentes me saludó desde la costa, mientras ajustaba su embarcación: “Por acá el monte guarda cosas que el agua no pudo llevarse”, me dijo, señalando un eucalipto altísimo que parecía vigilar el horizonte. Transité entre troncos rectos y cortezas que se descascaran como si mudaran de piel. A veces, e...