En las estribaciones de la cordillera, existe un rincón donde la luz del sol libra una batalla cotidiana contra la densidad de la selva. Nos adentramos en Puel-co —"las aguas del Este"— para descubrir un ecosistema místico donde los árboles crecen sobre el agua.
Por la redacción de Momento Trashumante.
El reino de la penumbra y el agua.
A pocos pasos de la entrada al Parque Nacional Lago Puelo, la luz del día empieza a atenuarse. Nos encontramos a tan solo 200 metros sobre el nivel del mar, una altitud inusualmente baja para los Andes patagónicos que permite el desarrollo de un microclima único: un refugio de selva valdiviana.
La huella de la naturaleza: La gran crecida de 1997.
Caminar por este bosque es flotar sobre el agua. Este ambiente pantanoso cobró su fisonomía actual tras la histórica crecida de 1997, cuando el nivel del lago se elevó más de 5 metros, anegando permanentemente el suelo del pitranto.
Guía práctica para la caminata.
Ubicación: Ingresando al Parque Nacional Lago Puelo, a 100 metros a la izquierda en dirección a La Playita (frente a la zona de sanitarios y proveeduría).
Duración: 30 minutos a ritmo contemplativo.
El combo perfecto: Recorrer la penumbra del bosque y terminar el circuito a unos pocos metros, disfrutando de la arena en La Playita.
Una invitación a la pausa.
El Bosque de las Sombras no es un sendero para la prisa o el ejercicio físico; es una lección de paciencia geológica. Cada metro avanzado sobre el agua estancada es una invitación a la observación atenta, a descubrir cómo la vida vegetal se adapta a la inundación y a sentir la serenidad de uno de los rincones más enigmáticos de la Comarca Andina.
¿Ya caminaste entre las sombras de Lago Puelo? Déjanos tu comentario o compartí este artículo con quien esté planeando su próximo viaje a la Patagonia.

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